Cirugías Refractivas: LASIK, Femto-LASIK, PRK e ICL en Monterrey

¿Qué son las cirugías refractivas?

Las cirugías refractivas son procedimientos diseñados para corregir problemas de visión como miopía, hipermetropía y astigmatismo, reduciendo o eliminando la necesidad de anteojos o lentes de contacto. Los procedimientos más comunes son LASIK, Femto-LASIK, PRK e ICL.

Más del 95% de los pacientes que se someten a cirugías refractivas reportan una notable mejoría en su visión y una reducción significativa en su dependencia de lentes o gafas. Este procedimiento puede representar un cambio de vida, brindando libertad y comodidad visual.

Si alguna vez has soñado con ver con claridad sin gafas o lentes de contacto, este puede ser el momento. Más del 90% de los pacientes alcanzan una visión de 20/20 o mejor, permitiéndoles disfrutar de una vida más cómoda y sin limitaciones visuales.

Viajar sin preocuparte por gafas, disfrutar de la playa sin lentes de contacto o simplemente vivir con una visión clara es posible con la cirugía refractiva.

Diferencias entre LASIK, Femto-LASIK, PRK e ICL

  • LASIK: Se realiza un corte en la córnea con un microqueratomo para levantar una delgada capa corneal y luego remodelar la córnea con láser.

  • Femto-LASIK: Similar a LASIK, pero utiliza un láser de femtosegundo en lugar de un microqueratomo, lo que brinda mayor precisión y seguridad.

  • PRK: No requiere un corte corneal, sino que se remueve la capa superficial del epitelio antes de aplicar el láser. Es ideal para personas con córneas delgadas o con riesgo de traumatismo ocular.

  • ICL (Implante de Lente Intraocular Fáquico): Consiste en la implantación de una lente artificial dentro del ojo sin alterar la córnea. Es una excelente alternativa para pacientes con córneas delgadas o graduaciones muy altas.

¿Quiénes son candidatos para estas cirugías?

Los candidatos ideales son personas que:

  • Tienen más de 18 años y una graduación estable en el último año.

  • No presentan enfermedades oculares como glaucoma, queratocono o infecciones recurrentes.

  • Poseen una córnea de grosor adecuado para la intervención o, en el caso de ICL, buscan una alternativa sin modificación corneal.

  • No tienen enfermedades autoinmunes que puedan afectar la cicatrización.

Beneficios de las cirugías refractivas

  • Mayor libertad y comodidad: Di adiós a las gafas y lentes de contacto.

  • Resultados inmediatos y duraderos: La mayoría de los pacientes notan mejoras en su visión en solo 24 horas.

  • Seguridad y eficacia: Tecnología avanzada con tasas de éxito superiores al 95%.

  • Más confianza y calidad de vida: Ver bien facilita actividades diarias y deportivas.

Cuidados después de la cirugía refractiva

Para asegurar una recuperación óptima:

  • Usar gotas oftálmicas recetadas y evitar frotarse los ojos.

  • Proteger los ojos con gafas de sol y evitar la exposición a pantallas por tiempos prolongados.

  • Evitar actividades físicas durante las primeras semanas.

  • Evitar nadar o entrar al mar durante al menos 3-4 semanas.

  • Asistir las revisiones postoperatorias.

¡Da el primer paso hacia una visión sin límites!

Si deseas despedirte de los anteojos y lentes de contacto, agenda una consulta. Evaluaremos la mejor opción para ti y te ayudaremos a lograr una visión clara y sin restricciones. Miles de personas ya han mejorado su vida con la cirugía refractiva, ahora es tu turno.

Preguntas Frecuentes

  • No, la cirugía refractiva es prácticamente indolora. Se aplican gotas anestésicas para adormecer el ojo y evitar molestias. Algunos pacientes pueden sentir una leve incomodidad o sensación de arenilla en las primeras horas tras la cirugía, pero desaparece rápidamente.

  • La mayoría de los pacientes notan una mejoría en su visión en 24 horas. En pocos días pueden retomar actividades normales, aunque la recuperación completa puede tardar algunas semanas.

  • Más del 90% de los pacientes logra una visión de 20/20 o mejor después de la cirugía. Los avances en tecnología han permitido que los procedimientos sean más seguros y precisos.

  • Sí, en la mayoría de los casos los resultados son duraderos. Sin embargo, con el envejecimiento, algunas personas pueden desarrollar presbicia o cataratas, lo cual es parte del proceso natural del ojo.

  • Se recomienda evitar actividades físicas intensas durante la primera semana y nadar en piscinas o en el mar por al menos 3-4 semanas para prevenir infecciones.

  • No hay de qué preocuparse. Los láseres modernos cuentan con sistemas de rastreo ocular que siguen los movimientos del ojo en tiempo real, asegurando la precisión del procedimiento.

  • El padecimiento de presbicia o vista cansada es complejo, debido a que el mecanismo que la ocaciona no es el mismo que la miopía o el astigmatismo. Por esta razón es importante evaluar al paciente y así decifrar la solución que mejor se adapte a tu caso.

  • La mayoría de los especialistas recomienda la cirugía a partir de los 18-21 años, siempre que la graduación haya permanecido estable durante al menos un año.

  • Como cualquier procedimiento, existen riesgos, pero son mínimos. Complicaciones como ojo seco temporal o halos nocturnos suelen resolverse con el tiempo. La evaluación preoperatoria es clave para minimizar riesgos.

  • Sí, muchas personas con astigmatismo pueden beneficiarse del LASIK o Femto-LASIK. En casos más altos, el ICL puede ser una mejor opción.

  • La edad no es una limitante para la cirugía láser, pero es muy importante evaluar cada caso para ver si ésta es la cirugía adecuada, o si hay otras alternativas que podrían solucionar mejor el problema.